TIEMPO PASCUAL


DOMINGO


COMPLETAS


EXÁMEN DE CONCIENCIA


V/. Nuestro auxilio es el Nombre del Señor.

R/. Que hizo el cielo y la tierra.


V/. Yo confieso.

R/. Ante Dios todopoderoso, y ante vosotros hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión, por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.


V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

R/. Amén.



VERSÍCULO INTRODUCTORIO




HIMNO



2.- Tu fabricátor ómnium

discrétor atue témporum,

fessa labóre córpora

noctis quiéte récrea.


3.- Qui frangis ima tártara,

tu nos ab hoste líbera

ne váleat sedúcere

tuo redémptos sánguine.


4.- Ut, dumgraváti córpore

brevi manémus témpore,

sic caro nostra dórmiat

ut mens sopórem nésciat.


5.- Iesu, tibi si gloria,

qui morte victa prǽnites,

cum Patre et almo Spíritu,

in sempitérna sǽcula. Amen.


TRADUCCIÓN

1.- Jesús, Redentor de la tierra, Palabra del Padre de nacimiento celestial, brillante esplendor de la Luz invisible, protege a los tuyos durante toda la noche. 2.- Tú que eres el creador del mundo, el que distingues los tiempos, repara con el sosiego de la noche a los cuerpos fatigados por el trabajo. 3.- Y ya que tu victoria alcanza hasta lo profundo del infierno, líbranos del enemigo para que ya no pueda seducir a los que has redimido con tu sangre. 4.- Así, en el breve discurrir de nuestra existencia, lastrada todavía por la rémora del cuerpo, haz que, aunque la carne duerma, el alma, en cambio, ignore cualquier sueño. 5.- Para ti, Señor la gloria que, vencida la muerte, reluces deslumbrante, con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.



O bien:



2.- Y mientras el cuerpo reposa, / vigile el corazón amante,

y por la luz de tu Palabra, / nuestra oración sea constante.


3.- Por este día que nos diste, / a ti, Dios Padre, damos gracias,

a Jesucristo, Señor nuestro, / y al que consuela nuestras almas. Amén.



SALMODIA


Salmo 4


2 Escúchame cuando te invoco, Dios defensor mío, /

tú que en el aprieto me diste anchura,

ten piedad de mí y escucha mi oración.

3 Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor,

amaréis la falsedad, y buscaréis el engaño?

4 Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,

y el Señor me escuchará cuando lo invoque.

5 Temblad y no pequéis,

reflexionad en el silencio de vuestro lecho;

6 ofreced sacrificios legítimos

y confiad en el Señor.

7 Hay muchos que dicen: /

“¿Quién nos hará ver la dicha,

si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?”.

8 Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría

que si abundara en trigo y en vino.

9 En paz me acuesto y en seguida me duermo,

porque tú sólo, Señor, me haces vivir tranquilo.

Salmo 90


1 Tú que habitas al amparo del Altísimo,

que vives a la sombra del Omnipotente,

2 di al Señor: “Refugio mío, alcázar mío,

Dios mío, confío en ti”.

3 Él te librará de la red del cazador,

de la peste funesta.

4 Te cubrirá con sus plumas, /

bajo sus alas te refugiarás,

su brazo es escudo y armadura.

5 No temerás el espanto nocturno,

ni la flecha que vuela de día,

6 ni la peste que se desliza en las tinieblas,

ni la epidemia que devasta a mediodía.

7 Caerán a tu izquierda mil, /

diez mil a tu derecha:

a ti no te alcanzará.

8 Nada más mirar con tus ojos,

verás la paga de los malvados,

9 porque hiciste del Señor tu refugio,

tomaste al Altísimo por defensa.

10 No se te acercará la desgracia,

ni la plaga llegará hasta tu tienda,

11 porque a sus ángeles ha dado órdenes

para que te guarden en tus caminos;

12 te llevarán en sus palmas,

para que tu pie no tropiece en la piedra;

13 caminarás sobre áspides y víboras,

pisotearás leones y dragones.

14 “Se puso junto a mí: lo libraré; /

lo protegeré porque conoce mi nombre,

me invocará y lo escucharé.

15 Con él estaré en la tribulación,

lo defenderé, lo glorificaré;

16 lo saciaré de largos días

y le haré ver mi salvación”.


Salmo 133


1 Y ahora bendecid al Señor

los siervos del Señor,

los que pasáis la noche

en la casa del Señor:

2 levantad las manos hacia el santuario,

y bendecid al Señor.

3 –El Señor te bendiga desde Sión:

el que hizo cielo y tierra.



LECTURA BREVE Ap 22,4-4

Verán al Señor cara a cara, y llevarán su nombre en la frente. Ya no habrá más noche, ni necesitarán luz de lámpara o del sol, porque el Señor Dios irradiará luz sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos.



RESPONSORIO BREVE




O bien:




CÁNTICO EVANGÉLICO




O bien:





Cántico NT 3: Nunc dimittis

Lc 2,29-32

29 Ahora, Señor, según tu promesa,

puedes dejar a tu siervo irse en paz;

30 porque mis ojos han visto a tu Salvador,

31 a quien has presentado ante todos los pueblos:

32 luz para alumbrar a las naciones

y gloria de tu pueblo Israel.


Se repite la antífona


ORACIÓN

Humildemente te pedimos, Señor, que después de haber celebrado en este día los misterios de la resurrección de tu Hijo, sin temor alguno, descansemos en tu paz y mañana nos levantemos alegres para cantar nuevamente tus alabanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.


VERSÍCULO FINAL


V/. Bendigamos al Señor.

R/. Demos gracias a Dios.



BENDICIÓN


El Señor omnipotente y misericordioso, Padre, + Hijo y Espíritu Santo, nos bendiga y nos guarde.


R. Amén.


ANTÍFONA MARIANA



O bien:





CONMEMORACIÓN DE LOS HERMANOS AUSENTES


V/. El auxilio divino permanezca siempre con nosotros.

R/. Y con nuestros hermanos ausentes. Amén.